Dicen que los logros, si no son sufridos, no saben tan bien. El Clínicas Rincón Málaga Costa del Sol tenía en su mano en su encuentro ante el Cleba León poder confirmar, si no de forma totalmente matemáticamente, si virtual, su continuidad el próximo año en la División de Honor Femenina. Y se consiguió, no sin tener que sudarlo.
El partido se decidió en los instantes finales. Porque lo apretado del electrónico en el resultado final (25-24) fue la tónica habitual de los sesenta minutos. Pese a que el Clínicas Rincón buscó una salida buena donde marcar distancias. El marcador se movía en los dos-tres goles de diferencia, y precisamente dos eran los que señalaba el electrónico en el descanso (14-12).

Una mejor puesta en escena del Cleba León en el inicio del segundo tiempo les dio la primera ventaja del encuentro, y a partir de ahí el dominio en el marcador fue alterno, sin lograr ninguno de los equipos conseguir más de un gol de ventaja.

Ambos se jugaban mucho y se notaba en la pista. Mucha tensión, errores en ambos bandos, intercambio de goles, los minutos transcurrían y nadie ponía el marcador a su favor.

Los goles de Esperanza López y de Jennifer Gutiérrez, estos segundos tras sendas asistencias de Olga Artacho, mantuvieron en partido al Clínicas Rincón. Hubo que sufrir aún más porque el último minuto y medio las malagueñas tuvieron que defender el gol de ventaja con una jugadora menos.

Las leonesas no acertaron en su ataque, gracias a la labor de Virginia Fernández en su vuelta a la portería del equipo. Con estos dos puntos el Clínicas Rincón Málaga Costa del Sol llega a los 14 puntos, objetivo marcado al inicio de temporada para asegurar la permanencia en la División de Honor Femenina.