Era un objetivo complicado, ser el primer equipo que visitaba el Pabellón Municipal de Porriño esta temporada y se llevaba la victoria. Y no pudo ser, máxime por el mal inicio del Clínicas Rincón Málaga Costa del Sol.

Con el ataque sin mucha fluidez, viviendo exclusivamente del lanzamiento exterior de Polina, y con muchos problemas atrás, pues casi la totalidad de lanzamientos locales acababan en gol, muy pronto se abrió un cisma en el electrónico (10-4).

Se mejoró en campo rival, pero cada ataque que podía significar reducir distancias acababa con alguna pérdida o una mala decisión que permitía una contra fácil, lo que dañó la moral de las malagueñas, que no jugaron nada bien el término del primer tiempo, pero varios lanzamientos desde los 7 metros les permitieron minimizar daños e irse a vestuarios con 7 goles de desventaja (18-11). Por encima del 75% de efectividad en el tiro de Porriño en los primeros 30 minutos, demasiado para que el Clínicas se mantuviese cerca en el marcador.

Al inicio del segundo tiempo las diferencias se mantenían, había intercambios de goles y el marcador siempre se movía en una franja de 5- 7 goles entre ambos conjuntos. Entonces llegó la máxima diferencia del partido, 9 tantos a favor de Porriño (29-20) y ya parecía sentenciado el encuentro.

Apareció en esos instantes el coraje de las malagueñas, que con un parcial de 1-6 se ponían a sólo cuatro goles a falta de cinco minutos. Pero una jugada desafortunada acabó con exclusión de Jenni Gutiérrez, que además suponía su expulsión por ser la tercera, y ahí murieron las opciones de lograr la remontada a la épica. Finalmente el marcador fue 34 a 28 a favor de Balonmano Porriño.

Toca ya pensar en el importante viaje a Casteldefells de la próxima semana, que sirve para abrir la segunda vuelta y, de lograr la victoria, dar un paso muy importante en la búsqueda del objetivo de la permanencia.