“En muchos trabajos te dicen que no por ser deportista”

María José Moreno asume los galones como capitana del Costa del Sol por cuarto año pese a que “este año me he planteado seriamente marcharme”

Las reminiscencias del pasado del Costa del Sol pasan por la voz, la quietud y los galones de la capitana del equipo de balonmano femenino de la capital. María José Moreno, conocida como Pepa, ve cómo cada año el tiempo pasa y no pasa nada. Ni los patrocinios mejoran, ni la estructura del balonmano femenino y, lo que es peor, el desánimo llega cada verano con más fuerza a la hora de la temida planificación del equipo. “Este año, más que nunca, me he planteado seriamente marcharme. Tenía ofertas y sólo dos alicientes me han frenado: Diego Carrasco y Carmen Morales”, explica Moreno. La capitana, por cuarto año consecutivo, asegura que tiene mucha cuerda todavía pese a rebasar la treintena: “Sobre todo tengo mucha ilusión, cada año nos regeneramos y no cabe duda que el grupo de jugadoras es lo más importante. Cada año nosotras afrontamos bien la temporada”, arguye.

Moreno va desgranando los motivos de su permanencia en el equipo. “El primero de ellos es Diego [Carrasco] porque ha vuelto este año y es como si todo fuera como antes. A él se lo debo todo en el balonmano y estamos muy a gusto con él. El otro motivo es Carmen Morales [presidenta del Costa del Sol]. Es una mujer insaciable y todo lo que ha conseguido es fruto de su gran trabajo. Yo muchas veces digo que es una monja que va pidiendo por ahí pero gracias a eso estamos vivas en este deporte”, argumenta.

“Uno de los factores por los que pensé en marcharme fue el trabajo”. La malagueña lleva un año en paro y “pese a que en el club siempre han cumplido”, Moreno confiesa que necesita tener una estabilidad laboral. “Esto es un tema muy importante para mí. Yo siempre digo que si las empresas no quieren darnos dinero por el patrocinio, por lo menos que nos den trabajo a algunas. En muchos trabajos te dicen que no por ser deportista ya que tengo que pedir los fines de semana pero, ¿qué hago? En los trabajos se creen que me voy de juerga y lo que hago es entrenar y jugar para ser deportista y poder ganarme la vida en esto. Después a todo el mundo le gusta que ganemos”, argumenta la dorsal número 8.

“El problema es que la cantera, tanto masculina como femenina, se trabaja muy bien y cuando decidimos dar el salto y dedicarnos a esto a nivel profesional no hay ni dinero ni trabajos que nos permitan compatibilizar los entrenamientos. Estás abocada a dudar. Yo ya no puedo echarme atrás por mi edad, pero es duro”, esgrime Moreno.

Aún así, “mi moral no decae, yo afronto cada temporada al máximo”. Cuando Moreno es cuestionada sobre una posible retirada, la extremo es contundente: “Yo soy una persona muy competitiva, ambiciosa y siempre quiero mejorar. El día que no pueda estar en estas condiciones no quiero jugar a otro nivel. Me retiraré y punto”, dice.

La malagueña está a tres días de iniciar un nuevo curso con el Costa del Sol en la Primera Estatal. Será ante el Móstoles (sábado a las 18:00) y será la primera prueba seria para calibrar las posibilidades reales de un equipo que en los últimos años ha coqueteado con la División de Honor. “El año pasado lo pasamos mal y este, con Carrasco al frente, vamos a darlo todo para evitar sustos. Nuestro objetivo es la permanencia y cada jornada vamos a ir a más”, augura la malagueña.

“Yo estoy entregada al equipo, disfruto de los valores que te da el deporte y la humildad que te aporta el balonmano. Por eso estoy tan enganchada a esto”, sentencia una Moreno, que tiene ya el brazalete presto para la batalla.

Diario Malaga Hoy. 011009.