Difícil de imaginar una mejor manera de conseguir un ascenso a la máxima categoría, ganando por tan sólo un gol, en casa del anfitrión y con el partido en un pañuelo, con posibilidad real de que tanto Oviedo como Málaga sellasen el billete. 

 Puede que viésemos en esta semifinal la final anticipada, Oviedo y Asisa Costa del Sol vistieron sus mejores galas para un partido que se presumía de autentico infarto. Y no decepcionó lo más mínimo. Las guerreras malagueñas pronto tomaron ventaja en el electrónico, situación quizás que no se esperaba por la dificultad del choque. El 2-5 inicial era un puñetazo sobre la mesa de las chicas de Diego Carrasco que mandaban un mensaje claro, querían ser equipo de División de Honor.

Pero pronto Oviedo con Aída Palacio a la cabeza se fue metiendo en el partido y la eliminatoria para no irse hasta el segundo final. La igualdad fue la tónica el resto del encuentro. Al descanso se llegaría con ventaja visitante por 14-16. 

La reanudación sirvió para que Oviedo nuevamente pusiese contra las cuerdas a un Costa del Sol que aunque en el cómputo general del encuentro mandase casi siempre en el marcador, no lo hiciese con la suficiente ventaja como para andar tranquilas. Nuevamente la grada de Pumarín levantó a las suyas y las ovetenses se agarraban fuertemente a su también sueño de estar entre las grandes. Destacar a jugadoras del conjunto malagueño en este encuentro es difícil, hicieron lo mas complicado, una actuación coral digna del balonmano de alto nivel. Lucía, Paloma, Odalys, Pepa, Esperanza, Estefi, Alba, Sole y todas y cada una de las integrantes del equipo tuvieron sus minutos importantes, en ocasiones para evitar la escapada en el marcador de las locales, en otras, para poner tierra de por medio. Una actuación coral orquestada desde el banquillo por un histórico Diego Carrasco, apoyado por su cuerpo técnico que sirvió para llegar a los últimos 30 segundos de partido con el marcador 29-30 para las nuestras. El balón lo tenía Oviedo con posibilidad de mandar el partido a la prórroga, pero el ASISA Costa del Sol recuperó un balón que vale un ascenso.

La final será ante el Granollers a las 13:30, aunque pese a ser una final, carece de una importancia vital, el objetivo, está conseguido. Trece años después el balonmano femenino malagueño recupera su lugar, la División de Honor.